Viva el amor libre y el sexo liberal porque gracias a ello podemos presenciar tríos lésbicos tan calientes como éste. La hija de la madurita es lesbiana y vive con su novia desde hace meses con su madre, ni que decir tiene que el motivo es la crisis. Como comparten todo e incluso se van de fiesta juntas, surgió una complicidad muy grande y en la última borrachera, aún no saben bien cómo, terminaron las 3 en la cama. Después de haber caído en la tentación, la novia se marchó sin hacer ruido supongo para recapacitar sobre lo que había pasado, pero la madre quiso repetir y su hija le siguió el juego.