el tio llego en el momento justo
Una cosa es tener el sueño profundo y otra el olfato atrofiado, ya puedes estar durmiendo a pata suelta y roncando como una marmota que si a unos pocos metros está tu sobrina veinteañera follando con una compañera de clase, el olor de su sexo penetrará en tus fosas nasales e irás hacia ellas, como un zombie, pero irás. No puedo negar que me ha entrado una envidia bestial ver cómo el maduro se ha follado a las dos a la vez y sus coños no paraban de chorrear, pero bueno, es de agradecer al menos que me hayan regalado tan soberbia paja.